sábado, 11 de julio de 2020

Génesis/Bere’shit (20) La Circuncisión. por el Nasi Malakh Ben Asher Finol.



 Rare haemophilia revealed after bris
Génesis/Bere’shit (20)
La Circuncisión. 

La circuncisión es una operación sencilla mediante la cual se elimina el prepucio del miembro viril; para los griegos y romanos, enemigos seculares de los judíos, un acto bárbaro de parte de estos para sus infantes, como que si los judíos le estuvieran pidiendo a ellos lo realizaran.
Hay historiadores que dicen que la circuncisión fue anterior a Abraham, pudiera ser; pero tal vez lo dicen como una manera de anular el significado que como señal de pacto estableció el Eterno con el patriarca y sus descendientes, razón por la cual los musulmanes también la practican; pero a los trece años de edad, y no a los ocho días de nacido, como lo estableció el Eterno con Abraham.
Hoy los obstetras están contestes en que ayuda a evitar el cáncer del cuello uterino, porque en el prepucio se alojan microorganismos muy perjudiciales para la salud, entre ellos el virus de papiloma humano, que a la larga produce el temible cáncer uterino, como lo demuestran las estadísticas con las sociedades que practican la circuncisión.
Sin embargo, aunque higiénicamente es beneficioso hacerlo, el pueblo judío, en obediencia a lo establecido en la Torah, lo sigue practicando. “Este es Mi pacto, que guardaréis entre Mi y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mi y vosotros. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará Mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo” (Génesis 17:10,11, 13).
Por esa razón el apóstol Pablo, el que según algunos botó a la basura el judaísmo para seguir otro credo, circuncidó a Timoteo (Hechos 16:3); cosa que no hizo con Tito (Gálatas 2:3). Los pasajes se explican por sí mismos. Igualmente, el mismo Pablo exhorta que el circuncidado que sigue las enseñanzas del maestro Yehoshúä, lo haga sin renegar de su circuncisión; y el incircunciso no la necesita, es que Esdras y los hombres de la Gran Asamblea así lo establecieron cuatrocientos años antes.
Lo que si se debe evitar es la prepuciolatría.

martes, 7 de julio de 2020

Judaizar. analisis por el Nasi Malakh Ben Asher Finol (Nelio Finol)






Judaizar.



Hace unos años fui invitado a participar en unas conferencias, donde los exponentes teníamos la libertad de escoger el tema sobre el que disertaríamos, y cada noche hubo uno diferente. El que me antecedió utilizó muchos términos griegos, y hasta eventos de la mitología griega para ilustrar su exposición; un oyente le alabó por su sapiencia. Al día siguiente yo hablé de la importancia de conocer el Antiguo Testamento para comprender las enseñanzas del Nuevo, y usé algunas palabras hebreas, el mismo que la noche anterior felicitó, me interpeló para acusarme de judaizar.
Judaizar, palabra genérica usada por los padres de la iglesia, griegos o romanos, y luego la iglesia católica durante la edad media con la inquisición, como acusación para asesinar miles de personas. Dije genérica, porque en realidad mucha gente no sabe qué es lo de judaizar, y la usa como un des-calificativo.
Es cierto que Pablo lo usa contra aquellos que no eran judíos de nacimiento, sino que se habían convertido al judaísmo, y luego se hicieron seguidores de las enseñanzas del maestro Yehoshúä, y pretendían que quienes se unían a este movimiento, al igual que ellos debían circuncidarse y cumplir con todas las exigencias judías.
El judío de nacimiento, o el convertido con años practicando el judaísmo, jamás pretenderán que un gentil se haga judío; todo lo contrario, procuran disuadirlo de que lo haga, pues se respeta la decisión de Esdras y los hombres de la Gran Asamblea, quienes determinaron en el siglo cuarto, antes de la era común (hace dos mil cuatrocientos años) que está prohibido judaizar a un gentil.
Amigo que me lees, ¿ha llegado a tu casa alguna vez un judío a decirte que debes convertirte al judaísmo? ¿Has visto en algún transporte de personas a algún judío predicar? ¿Has sido invitado a alguna campaña de predicación para que te conviertas al judaísmo? Por lo dicho de la decisión de Esdras, el judaísmo NUNCA ha sido proselitista, respeta que cada persona profese la religión que crea conveniente, y que tendrá que presentarse ante el Tribunal Celestial y rendir cuenta.
Por lo dicho, se debe tener cuidado con eso de tildar a cualquier persona de judaizar, aunque de todas maneras, vale decir que la creencia en un solo Di-os, monoteísmo, es enseñanza judía, razón por la cual griegos y romanos llegaron a acusarlos de a-teos. La Biblia, qué bueno que la conoces y usas, fue escrita por judíos, al igual que varias de tus prácticas originalmente vienen de los judíos.

sábado, 4 de julio de 2020

Balaq Ben Tzipor. Analisis por el Nasi Malakh Ben Asher Finol (Nelio Finol)




Balaq. 


Balaq, antiguo personaje mencionado en el libro de Números (capítulos 22 al 25) de la Biblia, del cual podemos extraer algunas enseñanzas muy interesantes. Veamos:
1. El nombre. El valor numérico de la palabra Balaq en hebreo es 132, y si sumamos los dígitos nos da seis, razón por la cual en la cultura hebrea con ese número se representa al enemigo del pueblo de Di-os. Recordemos que él quiso impedir el avance de los israelitas a la conquista de la Tierra Prometida.
2. Un gran amor por su pueblo, porque su deseo de impedir el avance de Israel fue para proteger a su pueblo, como lo demuestra el hecho de poner de lado la rivalidad que tenía con los madianitas, y confederarse con ellos para enfrentar a Israel. Cuánta falta hace que los presidentes y dirigentes de los países de la actualidad sean como Balaq, que pongan el interés de sus pueblos sobre los personales.
3. Creía en el poder de la palabra, pues cuando envió mensajeros a Balam para que maldijera a Israel, no lo mencionó, sino que le decía: “un pueblo que salió de Egipto…”. Hoy, en cambio, cómo se menciona al enemigo, y con eso se le da poder.
4. También creía en la realidad del mundo espiritual. Para enfrentar a Israel esperaba primero que Balaam lo maldijera, para así de esa manera neutralizar la fuerza espiritual que sostenía a los israelitas. El maestro Yehoshúä dijo a sus seguidores: “Lo que aten en la tierra, mundo material, será atado en el cielo, mundo espiritual” (Mateo 18:18).
5. Cuando Balaam no pudo maldecir a Israel, pues el Eterno se lo impidió; pero sabiendo que la lucha era espiritual, y para vencer a ese pueblo había que atacarlo en ese ámbito, aconsejó a Balaq que le hiciera cometer fornicación, tanto material como espiritual. El resultado fue que veinticuatro mil israelitas murieron.
Por eso Pablo dijo “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron…” (Romanos 15:4).
Gracias por leerme. Shalom.

jueves, 2 de julio de 2020

Génesis/Bere’shit (19) La Tierra Prometida.


 Conquista de la tierra prometida |
Génesis/Bere’shit (19)
La Tierra Prometida.

Cuando el Eterno llamó a Abram, estando en Ur, le prometió “la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1). Luego se lo confirmó “A tu descendencia daré esta tierra” (12:7); “Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” (13:15); “Levántate, vé por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré” (13:17); “En aquel día hizo el Eterno un pacto con Abram, diciendo: ‘A tu descendencia daré esta tierra, desde río de Egipto hasta el río grande” (15:18); “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua” (16:8).
Interesante que Ismael fue descendiente de Abraham (los árabes), de manera que pudiera interpretarse que este y sus descendientes entraban en la promesa; pero no fue así, primero porque no era hijo de la esposa titular. Y segundo, porque luego la promesa es hecha a Isaac: “Y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció el Eterno y le dijo: ‘No desciendas a Egipto; habita en la tierra que Yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre.” (Génesis 26:1-3).
Al ser prometida la tierra a Isaac, pudiera decirse que entonces Esaú estaba incluido; pero Isaac le dijo a Yaäqob: ”El Shaday te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos; y te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Di-os dio a Abraham” (Génesis 28:3,4). Y luego el Eterno se lo confirmó: “Y he aquí el Eterno estaba en lo alto de ella, el cual dijo: ‘Yo soy el Eterno, Di-os de Abraham tu padre, y el Di-os de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia” (28:13). “…también le dijo: ‘Yo soy El Shaday…La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra” (Génesis 35:11,12).
Luego los descendientes de Yaäqob, los israelitas, comandados por Moisés conquistaron la parte oriental del río Jordán y la entregó a dos tribus y media; después Yehoshúä Bin-Nun conquistó la parte oriental y repartió a las restantes tribus.
En adelante los hijos de Yaäqob han ocupado esa tierra, y aunque fueron echados de ella por los romanos (año 70 dec por Tito y 137 por Adriano), siempre hubo un remanente que la ocupó. De manera que lo que digan los mONUs y los eurabes, no tiene validez ante lo que el Creador del universo estableció.

Apocalipsis (10) La Venida del Mesías.

 13 Principios del Judaísmo / 12° Principio : ¿Quién puede ser ...
Apocalipsis (10)
La Venida del Mesías.

En realidad, la doctrina de la venida del Mesías no es exclusiva de Apocalipsis, desde el TaNaJ (mejor conocido como Antiguo Testamento) se habla de ese evento. Es que los judíos después del reinado de David, han anhelado y evocan esos días cuando un hijo de David se siente en el trono de Israel. Luego los seguidores del maestro Yehoshúä Ben-Yosef, como buenos judíos mantuvieron esa expectativa, de hecho, se lo preguntaron (Hechos 1:6).
Es lamentable que a ese evento esperanzador se le haya llenado de tanta especulación y de inmediatez que más bien hay incertidumbre y miedo. Cualquier acontecimiento geográfico o astronómico es señal de que ya viene y… la gente se queda esperando, porque no vino.
Precisamente en el siglo diecinueve nacieron dos grupos que esperaron en sus días tal venida, los adventistas, de ahí su nombre, y los testigos de Jehová. Creo muchos conocen esa historia. De todas maneras, en aquellos días JAMÁS pudo haber venido, porque no existía Israel, y Jerusalem como capital de dicha nación tampoco, pues según las profecías su manifestación ha de ser para ese pueblo y en aquella ciudad.
Son varios eventos que deben ocurrir previamente para que el Mesías se manifieste o venga, si uno sabe lo que dice la Biblia al respecto, no sucumbirá a la enseñanza de “los viene ya”; y sabrá que hay cosas que suceden porque es lo natural: terremotos, tsunamis, lunas rojas, acercamiento de meteoritos, en fin.
Uno de los sucesos que deben acontecer es el gobierno mundial de un alguien que pondrá orden en el caos que habrá. Ese alguien se constituirá en enemigo de Israel y hará una convocación para exterminarlo y borrar del mapa; eso está, por ahora, lejos de suceder.
Mientras se dan los eventos que deben darse, conviene estar ocupados en lo que Di-os quiere que fijemos nuestra atención, sin perder la visión de que el Mesías venga. Como dijo hace novecientos años el gran rabino Moisés Ben-Maimón, Maimónides: “Yo creo con certeza en la venida del Mesías, y aunque se demore, igual lo sigo esperando”.

Génesis/Bere’shit (18) Judá y Benjamín.

 José prueba a sus hermanos | Historia bíblica
Génesis/Bere’shit (18)
Judá y Benjamín.

En una entrega anterior dije que los doce hijos de Yaäqob conformaron dos clanes: el de Le’ah con sus seis hijos, cuya cabeza fue Judá, aunque era el cuarto; y el de Rajhel dirigido por José, compuesto por su hermano Benjamín y los cuatro hijos de las siervas (Génesis 37:2).
También dije que Efraim, como hijo de José encabezó las diez tribus del norte, en tanto que Judá las dos del sur, que incluyó a Benjamín. Es que desde los días del patriarca se estableció una relación interesante entre estos dos hermanos, pues Judá se comprometió con su padre a responder por la seguridad de Benjamín en el viaje que debieron realizar a Egipto para la adquisición de alimentos.
Judá realizó una magistral defensa a favor de Benjamín, quien resultó un “delincuente” al ser sorprendido con la copa de José en sus pertenencias; hasta se ofreció a quedarse en su lugar como esclavo, con tal y exoneraran de culpa al hermano, y pudiera regresar a casa del padre.
Al repartirse la tierra prometida entre las tribus de Israel, “coincidió” que los territorios de Judá y Benjamín quedaron de vecinos (Josué 18:11). Y cuando David quiso establecer su capital, escogió a Jerusalem, que estaba en los límites entre Judá y Benjamín; pero más de esta que de aquella.
Es interesante que, aunque el cetro (autoridad como rey), Yaäqob lo había profetizado para Judá (Génesis 49:10), el primer rey de Israel resultó un descendiente de la tribu de Benjamín, Sha’úl Ben-Qis (1º de Samuel 9:1,2, 15-17; 10:20-24).
Finalmente, fue un benjaminita, Mardoqueo con su sobrina Ester, quien salvó al pueblo judío de ser exterminado por el decreto del malvado Amán, evento registrado en el libro de Ester; y que se perpetúa con la celebración de la Fiesta de Purim.
Lo dicho demuestra que, a pesar de venir de cuatro madres diferentes, Israel como pueblo y nación ha sabido estar unido, ahora esperando la manifestación del Mesías para ser nuevamente una sola nación como en los días de David, simbolizado en el escudo de la nación con las dos ramas que representan las dos casas: Israel (las diez tribus del norte) y Judá (las dos del sur, con Benjamín incluido).

Apocalipsis (9) Los Súbditos del Reino.


 Los Beta Israel: La Tribu Perdida de Etiopía - Historia - Historia
Apocalipsis (9)
Los Súbditos del Reino.

El autor de Apocalipsis como judío que fue, aceptaba la idea de dividir la humanidad en dos grandes bloques: los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, vale decir los hijos de Israel; y los goyim o gentiles, bene Noajh. Pero no para verlos como rivales, sino como componentes del plan de Di-os.
Eso lo vemos en el capítulo siete de ese maravilloso libro, versículos uno al ocho, donde se habla de los Ciento cuarenta y cuatro mil sellados del pueblo de Israel, doce mil por cada tribu. Por supuesto, sabemos que es un número simbólico qabalístico, pues tenemos doce al cuadrado por diez al cubo: 12 x 12 = 144 por 10 x 10 x 10 = 1.000 total 144.000. De por si ambos números, el doce y el diez tienen su propio significado qabalístico, que implica la totalidad del pueblo de Israel. Aunque hay grupos que se apropian de los sellados y dicen que son ellos, aunque son incircuncisos.
Luego está la multitud incontable de los vestidos de blanco, “de todas las naciones, tribus y lenguas” versículo ocho. El visionario tiene cuidado, para que no se confundan con los anteriores y dice lo que ya se leyó.
Los padres de la iglesia, griegos y romanos, adversarios de Israel, llegaron a decir que es una manera de nombrar el mismo grupo de dos formas diferentes, pues según ellos Israel no contaba, sino solamente los gentiles. Ya Pablo en su responsa a los Romanos había luchado contra este germen al decir: “Digo, pues: ¿Ha desechado Di-os a Su Pueblo? En NINGUNA MANERA” (11:1) Y sigue, “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En NINGUNA MANERA (11:11). Además, exhorta a los gentiles diciéndoles: “No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz (Israel), sino la raíz a ti” (11:18).
Lamentablemente los traductores, fieles a la teología de la sustitución o reemplazo vertieron al castellano “en lugar de”, cuando en griego dice es ENTRE. Romanos 11:17. Reina y Valera (1960) así lo tiene, aunque otras versiones, fieles a lo que está en griego, traducen entre. La Biblia Textual, entre otras.
El mismo Pablo escribiendo a los Corintios dice: “¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide… Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede” (1a Corintios 7:18,20). Circuncisos (hijos de Israel) e incircuncisos juntos para alabar al Eterno, sin discriminación ni menosprecio.
Dicho de otra manera, en el reino de Di-os participarán los hijos de Abraham (Israel), y los hijos de Noé, los gentiles, sin diferencia alguna. Pablo fue fiel a este postulado, pues a Tito no circuncidó, era gentil (Gálatas 2:3); en cambio a Timoteo si, era hijo de madre judía (Hechos 16:3).